El beneficio, o el todo o nada

beneficio

En principio el beneficio parece un concepto sencillo: la diferencia entre los costes de producción y el reembolso que se produce tras la venta de esta.

Los capitalistas, que son los propietarios de los productos elaborados por los trabajadores, los ponen a la venta en el mercado, no solo tratando de recuperar la inversión, sino también buscando obtener una ganancia -ganar dinero-, compitiendo entre ellos de varias formas para llevarse la mayor tajada posible.

Volvamos a las restricciones iniciales de nuestro estudio: el dinero circula -va de mano en mano- dentro del territorio, pero la cantidad de dinero total se mantiene constante. Esto quiere decir que, en nuestro modelo inicial, los capitalistas compiten por una cantidad de dinero fija, concretamente la que esté en un momento determinado disponible para el consumo ya sea de productos finales -bienes de consumo-, o bienes de producción, como máquinas, materiales, etcétera, además del trabajo de los empleados.

Dentro de este modelo restrictivo, en el que el dinero se está moviendo constantemente, todos, capitalistas y empleados lo están utilizando de forma continúa para comprar algo, y entonces encialmente lo que tenemos delante es una torta a repartir. Como no sale ni entra dinero, la ganancia de unos capitalistas solo se puede producir por la pérdida de otros. En otras palabras, para que unos acaben con más, otros tienen que acabar con menos.

El beneficio se constituye así en una transferencia de dinero entre capitalistas, mediada por el proceso competitivo del mercado, directamente entre empresas que compiten en el mismo sector productivo, ofreciendo la misma gama de productos, o indirectamente entre empresas de diferentes sectores, que de una forma u otra, deben dirigir a los consumidores hacia su pedacito de pastel.

torta de dinero

Ténganse en cuenta que el dinero dedicado a la producción regresa a manos de los capitalistas tras la venta de los productos en el mercado: los trabajadores son meros poseedores moméntaneos del dinero. Este pasa de los capitalistas a los trabajadores para regresar a los capitalistas.

Como se trata de ganar y perder, a la larga la viabilidad de cualquier empresa capitalista depende, en principio, de la obtención de beneficios regularmente. Las empresas perdedoras desaparecen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *